lunes, 2 de enero de 2012

Bienvenido Jesús, siéntese un rato.

Hoy, con la entrada del nuevo año abro este pequeño café con poca confianza de su éxito, quizá esta sea su única entrada, pero eso el tiempo lo dirá.
¿Cual es la razón de hacer esto? sinceramente no lo tengo muy claro, supongo que la necesidad que nos da este tiempo que vivimos donde todos podemos hablar pero entre la confusión de voces nadie se siente escuchado. Al menos espero que aquí dentro la acústica sea buena y pueda escucharme claramente.
No pretendo convencer a nadie de lo que aquí escriba, no me siento con ninguna autoridad para ello, ni tampoco las dotes intelectuales, ni mucho menos literarias para hacerlo, aunque si que espero que cada vez que escriba yo si termine radicalmente convencido de lo que diga.
Pero antes de abrir las puertas de este bohemio lugar por primera vez, quiero presentarme a mi mismo, así a lo mejor puedo definir un perfil caricaturesco y simplon del que, espero que por bastante tiempo, sea el humilde hombre tras la barra de este lugar.
Nos encontramos con un joven bajito, con barba, que como buen latino se toma las cosas con calma y no soporta que le hablen todos a la vez. En sus ratos libres se le suele ver con algún libro en la mano. Si le escucháis hablar de política, lo cual sucede muy a menudo, siempre se posicionara a la izquierda de la posición que tome con ese aire de bolchevique trasnochado que a veces pone tan nervioso a muchos. Es alguien peligrosamente idealista, tal vez porque la vida de momento ha sido benévola con sus sueños. Siempre tiene un grupo selecto de amigos alrededor, incluso hay una pequeña dama que siempre suele andar con él y que le hace querer ser aun más idealista. Será difícil hacerle enfadar. En ocasiones hablará de cosas como el honor o la lealtad, cogiendo un tono teatral como salido de otra época. Dicen que en sus ratos libres estudia Psicología con la esperanza de conocer un poco mas al extraño animal que gobierna con poco tino este planeta, y con la maravillosa seguridad de que por suerte jamas llegaremos a desentrañar los secretos de su mente.
Podrían decirse más cosas acerca de el, pero sería absurdo, para conocer a alguien tiene que ser mediante el trato y en base a la voluntad que este tenga de ser conocido y ambas cosas dependen del éxito que decida darle a este lugar.
Por el momento salimos de el, con la esperanza de convertirlo en el futuro en un sitio de referencia para entrar a tomar algo con el cómico propietario y tener una buena conversación.
A las primeras invita la casa, pero por favor, vuelva pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario